Saudade. A la memoria de Kimberly Jocelyn y Karol Toledo.

«Hace días que he buscado las palabras precisas para entonar un himno a la belleza / y no he podido topar con las letras suficientes para ello;/ en esta hora precisa, «La hora exacta de México», / me doy cuenta que es momento justo para maldecir, blasfemar e injuriar / a quienes han guardado un silencio «bastante parecido a la estupidez» / y a la complicidad, por omisión,/ a quienes han querido esparcir mentiras y amenazas, / a quienes cuidando su figura y su posición giraron la cabeza hacia otros lados, / a todos los Heraldos Negros que medran con el dolor, / a los hijos de Thanatos que se encargan de cercenar la juventud y el futuro, / a quienes temblando de miedo ocultan la cabeza bajo la tierra / cual si fuesen aves temerosas… / En esta hora concreta, «La hora exacta de México», / maldigo las estadísticas y las gráficas que borran a seres humanos / que omiten nombres y apellidos, / que obliteran madres y padres que pierde a sus hijos, / increpo a los oradores engolados que con eufemismos velan y ocultan la verdad / y la edulcoran para quitarle sus sabor amargo; / injurio a las «Prioridades» inhumanas y deshumanizadas que nunca miran a la juventud. / Pero también elogio y ensalzo a las y los jóvenes estudiantes que ofrendan sus luchas y sus sueños / en pos de un estado de cosas que supere lo que les ofrecen con cantos de sirenas, / alabo y bendigo a tales jóvenes estudiantes por tratar de armar un mundo como debiera ser / y no como es / gracias a la fuerza poiética de su imaginación y rebeldía».

J. Enrique Alvarez Alcántara

05.03.26. / 18:45