J. Enrique Alvarez Alcántara
24 de abril del 2025

El Centro de Estudios e Investigación en Neuropsicología del Desarrollo (Centro de Estudios e Investigación en Neuropsicología del Desarrollo) y La Comuna de la Palabra comparten la alegría de cumplir siete años de vida plena el próximo día 01 de mayo de este año 2025; a lo largo de este periodo de tiempo, hemos compartido una serie de palabras e ideas que, mediante nuestros Canales de YouTube (https://www.youtube.com/@LaComunadelaPalabra) y Spotify (https://open.spotify.com/show/3n6TKRbOJA2V6BRUZY0c7h?si=2c96ac9b2e2b4ec5) La Comuna de la Palabra, hemos podido hacer llegar a quienes han tenido corazón y voluntad para seguirnos, vernos y escucharnos.
Vale la pena resaltar el hecho de que este programa de expresión y difusión cultural, científica y política no surgió por “generación espontánea”; algunos años antes, para ser precisos durante los cuatro que precedieron al 15 de abril de 2018, nuestra voz y pensamiento, entre otras voces, se manifestaron a través de un programa de radio, denominado La universidad a debate, que dio inicio otro 15 de mayo del 2014 y que con el apoyo de Marga Aguirre, conduje por vez primera.
A sugerencia del Dr. Alejandro Vera, entonces rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), asumí tal responsabilidad y compromiso de conducir dicho programa que, desde sus orígenes, fue dirigido por el Lic. Carlos Garza Falla.
Como habrá quienes lo recuerden, el carácter y naturaleza del programa en cuestión consistía en presentar semanalmente un conjunto de ideas y reflexiones por parte de los invitados y el conductor, en modalidad de charla más que de entrevista, sobre los diversos acontecimientos de naturaleza social, cultural o política en nuestro estado y universidad.
Se consideraba en ese entonces que una universidad pública y autónoma, nunca debería censurar o impedir la discusión de estas cuestiones sin cortapisas u obstáculos de naturaleza ideológica, política, cultural, académica o de cualquier índole. Así, se desarrollaron todos y cada uno de los programas.
En la producción y realización de los programas de La Universidad a Debate participaron personajes dedicados a diversas actividades, dentro de los ámbitos enunciados, sólo por mencionar algunos, refiero aquí al músico y poeta Isaías Alanís, al músico Alejandro Martínez Ray, al ingeniero y al Dr. Cornelio y Artemio Santamaría representantes de la Banda de Tlayacapan, al cineasta Óscar Menéndez, al artista y grabador Adolfo Mexiac, al Dr. Javier Saldaña Almazán —rector de la UAGro—, al Dr. Alexis López, rector de la universidad politécnica de Taxco Guerrero, al Psic. Cronista e historiador, Mario Martínez Sánchez, al Dr. Gustavo Urquiza Beltrán, al Psic. René Santoveña, al Dr. Eliseo Guajardo, al propio Dr. Alejandro Vera, a los miembros de la Junta de Gobierno de la UAEM, también participaron representantes de la FEUM —en cuatro ocasiones—, la poeta Frida Varinia, el Dr. Héctor Horacio Campero, por no enunciar una larga y diversa gama de personajes y representantes, también de una gran diversidad de actividades y modos de pensar nuestra realidad.
Como puede inferirse, este programa fue un referente para los radioescuchas que le siguieron, con un estilo definido para presentar al auditorio de la radio universitaria una gama diversa de temas de interés.
Una vez que por razones de los cambios que sucedieron en la UAEM entre finales del 2017 y el primer cuatrimestre del 2018 fue cancelado el programa de radio comentado; sin asumir que el silencio y el vacío serían nuestro destino, optamos por diseñar, configurar y operar un programa de expresión y difusión cultural, científica y política y, sobremanera, sin fines de lucro, mediante plataformas de streaming. Ello nos permitiría, considerábamos, asegurar la continuidad de nuestra tarea en el campo de la comunicación e información. Asimismo, procurábamos alejarnos definitivamente de los mecanismos de la censura y control institucional, pues gozaríamos de libertad y autonomía ideológica, política e institucional.
Desde sus orígenes, en la Comuna de la Palabra nos propusimos presentar una serie de conversatorios, charlas, entrevistas, conferencias y monólogos sobre diversos temas de la vida sociopolítica, socioeconómica, sociocultural y académico-científica del orbe, América Latina, nuestro país (México) y del estado de Morelos, para propiciar la discusión, reflexión y análisis con nuestros suscriptores y seguidores.
Sin duda alguna, la posibilidad de haber producido alrededor de 480 programas –entre charlas, monólogos, conferencias, debates y reconocimientos de trayectoria— sobre temas variados y diversos, con la participación y colaboración de colegas, amigos y otros personajes dentro de nuestro país y de otras naciones, hubiera sido impensable e irrealizable sin sus aportes y colaboración; por ello, no podemos menos que agradecer públicamente a ellos y ellas, así como a los seguidores, miradores, oidores, bebedores, masticadores y regurgitadores de las palabras que se expresan semanalmente y que han hecho posible esto. También es importante resaltar el hecho de que en este lapso de tiempo contamos con cerca de 1200 suscriptores o seguidores, cifra que no es irrelevante para este tipo de programas.
A siete años de haber nacido nuestros canales pueden ser considerados ya como un repositorio cultural, de información y divulgación, sólido y reconocido dentro y fuera de nuestro país para que quienes así lo deseen, sin costo alguno, compartan y reflexionen estos asuntos de relevancia y trascendencia inocultable.
Quizás para algunos lo realizado hasta ahora sea poco relevante; sin embargo, esta tarea ha tenido que saltar varios obstáculos que dan cuenta de la pertinencia e importancia de nuestra labor. En principio, lograr confeccionar y sostener un proyecto independiente que no sea de naturaleza periodística o mediática, que se ha propuesto ser un programa de divulgación, en extensión y profundidad, de contenidos académicos, científicos, culturales, ideológicos y políticos, con independencia económica, ideológica y política, con recursos propios, sin caer en la banalidad, la frivolidad propia de las redes que se hallan invadidas por la infodemia, la charlatanería y el mercantilismo o la “manipulación industrial de las conciencias”, no ha sido tarea sencilla; asimismo, asegurar la continuidad, a lo largo de estos siete años, con el sostén de quienes nos apoyan y creen en nosotros, seguidos por nuestra “actitud intencional” de proyectar una herramienta al servicio de la comunidad, sin que se aspire a los beneficios económicos o de impulsar una imagen superflua y mediática que provea de “prestigio” efímero y banal, con un equipo de no más de tres personas que creemos en estos valores y principios, es algo que merece ser considerado como sustento sólido y fundado de la continuidad de este Centro y Canal.
Lo recién expuesto no excluye el que este proyecto permite, sin discusión alguna, nuestra autorrealización porque nos permite alcanzar los fines que nos hemos propuesto: Servir, porque quien no sirve a los demás, no sirve a nadie, ni siquiera a sí mismo.
Sabedores somos de que este proyecto de Centro y Canal, sin equipo, sin colaboradores, sin quienes nos siguen, estaría condenado al fracaso total y su extinción, pero también sabemos que, gracias a un equipo sólido, colaboradores que confían en nosotros y el proyecto, y nuestros seguidores, seguiremos avanzando, hasta que el destino nos alcance.
¡¡¡Gracias, en verdad, muchas gracias!!!
